Sentencia a favor de Glovo: sus repartidores no son falsos autónomos (JS de Madrid de 11 de enero de 2019)

sentencia riders falsos autónomos JS Madrid 2019

El conflicto con los riders (repartidores) de plataformas como Glovo, Deliveroo o similares está empezando a traducirse en diversas sentencias dictadas por los tribunales de lo social, unas a favor de reconocer que los empleados son en realidad falsos autónomos y otras que se inclinan por entender que es totalmente lícita la prestación de sus servicios en régimen de autónomos. Un ejemplo muy reciente está en esta sentencia del Juzgado de lo Social de Madrid que falla a favor de Glovo (sentencia del JS de Madrid 11 de enero de 2019).

El caso concreto enjuiciado
Un trabajador suscribió con la empresa demandada un contrato de prestación de servicios en fecha 11-2-16, que se sustituyó, el 21 de marzo de 2016, por un “contrato para realización de actividad profesional como trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE)”.

En este último contrato se pacta, entre otras cuestiones, las siguientes:
-Que la actividad del profesional se ejecutará de manera totalmente diferenciada respecto de la de los trabajadores que prestan servicios por cuenta ajena para Glovo.

-Que la actividad se desarrolla por el trabajador autónomo con criterios organizativos propios, asumiendo el riesgo y ventura de su actividad.

La cláusula séptima del contrato de TRADE establece que “En el supuesto de que el profesional Independiente o el cliente decidieran desistir del contrato, deberán preavisarse por escrito en un plazo de 24 horas. En caso de incumplimiento contractual, no se exigirá preaviso”.

El trabajo del empleado se gestionaba a través de la APP de la Empresa, y las comunicaciones entre las partes se realizaban mediante correo electrónico.

El sistema de asignación de pedidos en el sistema de asignación automática se realiza telemáticamente por el algoritmo de GLOVO, siguiendo una función de coste-beneficio que busca la mejor combinación posible pedido-repartidor que minimice la suma de costes.

El trabajador puede rechazar un pedido previamente aceptado, en cuyo caso el recado es reasignado a otro repartidor de la misma zona sin penalización alguna.

El día 24-11-17 el demandante sufrió un accidente de tráfico, permaneciendo de baja médica hasta el día 4-4-18, y desde dicho día, el trabajador no ha abierto la aplicación para establecer
horario ni para aceptación de encargos, por lo que la última factura es de noviembre de 2017.

El mismo día 24-11-17 el trabajador envió un mail a la empresa comunicando el accidente y solicitando que quitaran las horas de su horario para que no le bajara la fidelidad.

En fecha 14-3-18 la empresa envía un correo electrónico al demandante (y a otros 296 repartidores) con el siguiente texto: “Mediante el presente, le comunicamos que de acuerdo con lo previsto en la cláusula séptima del contrato de prestación de servicios suscrito con GLOVO y debido a voluntad propia queda rescindida la colaboración con Glovo a todos los efectos en el plazo de 24 horas desde la presente comunicación”.

El trabajador interpone una demanda para solicitar se reconozca la existencia de relación laboral entre la empresa y el trabajador y se declare improcedente el despido (se ha desistido de la petición de nulidad), con abono de la indemnización correspondiente a un despido improcedente.

La empresa alega que la relación que le une al demandante no es laboral, sino de trabajador autónomo dependiente.

La sentencia
El Juzgado de lo Social falla a favor de la empresa y desestima la pretensión del trabajador. Entre los motivos para ello, el JS señala los siguientes:

– El contrato suscrito entre las partes litigantes se denomina “Contrato para realización de actividad profesional como TRADE” y a la vista de su clausulas y de cómo se llevó a cabo la prestación de servicios, se puede decir que efectivamente se trata de una relación de trabajador autónomo económicamente dependiente.

– Se ha acreditado que el empleado prestaba servicios en el horario que el previamente determinaba, los días que él fijaba, con su propio vehículo o medio de transporte elegido por él, con su criterio organizativo propio, eligiendo el itinerario.

– Se ha acreditado que el riesgo y ventura del transporte lo asumía el trabajador, que no estaba sometido al poder disciplinario ni organizativo de la empresa, que era libre de aceptar o no un pedido, y que una vez aceptado, podía rechazarlo; que podía cogerse 18 días hábiles anuales sin derecho a contraprestación, que no estaba sujeto a ningún régimen de exclusividad, que el importe de la factura dependía de los pedidos efectivamente realizados (tipo de pedido, distancia kilométrica y tiempo de espera.

– Además de lo anterior, concurrían en el trabajador las circunstancias exigidas para ser trabajador autónomo económicamente dependiente, y así se hizo constar en el contrato.

– Se ha acreditado que el repartidor tiene total libertad para elegir los días en los que quiere ofrecer su servicio a GLOVO y la franja horaria para entregar los productos de cada jornada laboral, y para decidir sus jornadas de descanso.

– Asimismo, el trabajador puede escoger si quiere prestar todos los servicios que le proponga la empresa (modalidad de asignación automática), aunque con la posibilidad de rechazar aquellos pedidos que no le interese realizar sin tener que justificar el motivo (pero debiendo comunicar el rechazo, para que el pedido sea asignado a otro repartidor) o bien aceptar uno a uno los pedidos que estén disponibles (modalidad de asignación manual).

– Incluso una vez iniciado servicio, el repartidor puede elegir desistir del pedido para realizar otro o finalizarlo. También tiene total libertad de organización y decisión a la hora de seleccionar la ruta desde la posición inicial hasta la dirección de recogida y hasta la dirección de entrega sin tener establecida una trayectoria ni un punto concreto de localización para el inicio del servicio, aceptando el repartidor un modelo de facturación por distancia lineal o real óptima.

Por todo ello, “ha de desestimarse la pretensión del demandante de que le sea reconocida la condición de trabajador por cuenta ajena”.

Y respecto a la comunicación de extinción del contrato, en este caso el trabajador sufrió un accidente e inició situación de IT, envió un mail a la empresa comunicando el accidente y solicitando que quitaran las horas de su horario para queno le bajara la fidelidad.

La empresa dice que lo comunica el 22-2-18 pidiendo la baja, que dejó de activar la APP el 24-11-17 sin comunicar el motivo y que fue el 22-2-18 cuando comunica que no quiere activar el seguro de vida, sin embargo, razona la sentencia, no consta en autos la comunicación de 22-2-18 y sin embargo sí consta la de 24-11-17.

Por tanto, la resolución contractual se ha producido por voluntad del cliente sin causa justificada y con un preaviso de 24 horas, y la cláusula séptima del contrato establece que “En el supuesto de que el profesional Independiente o el cliente decidieran desistir del contrato, deberán preavisarse por escrito en un plazo de 24 horas. En caso de incumplimiento contractual, no se exigirá preaviso”.

La empresa preavisó del desistimiento con 24 horas y por tanto, el Juzgado de lo Social entiende no procede indemnización alguna, no habiéndose acreditado daños y perjuicios por parte del trabajador.

Valoración
Hay que entender en cuenta que existen otras sentencias en la que, por el contrario, sí se ha considerado como relación laboral la de los riders con sus respectivas empresas, como por ejemplo la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social de Valencia, de 1 de junio de 2018, en la que se declara como despido improcedente la extinción de la relación laboral de un trabajador de Deliveroo.

A esto se suma que el sindicato UGT ha interpuesto una demanda por conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional contra Glovo al considerar que sus colaboradores son en realidad falsos autónomos, es decir, trabajadores por cuenta ajena. En este sentido, el fallo de la Audiencia Nacional será crucial y determinante.

One thought on “Sentencia a favor de Glovo: sus repartidores no son falsos autónomos (JS de Madrid de 11 de enero de 2019)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *