Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2019 (las 7 claves más importantes del Informe de la OIT)

Informe OIT Tendencias en el mundo del trabajo 2019

¿Cuáles son las perspectivas del mundo laboral? La evolución en la reducción del desempleo a nivel mundial no va acompañada de mejoras de la calidad del trabajo, según indica la Organización Internacional del Trabajo en su informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2019”, publicado ayer, 13 de febrero.

7 claves principales
Éstas son algunas de sus claves principales:

1. Los nuevos datos mundiales sobre 2018 recopilados por la OIT indican cierto avance, pero sobre todo revelan la persistencia de importantes déficits de trabajo decente, y diferentes tipos de problemas en las diversas regiones. A cien años de la fundación de la OIT, su firme orientación sigue siendo imprescindible, tanto para ayudar a solucionar esos déficits como para propiciar un debate fundamentado sobre las ambiciosas recomendaciones de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo.

2. Brecha de género. Persiste una gran brecha entre los géneros en la participación laboral
La tasa de participación laboral femenina fue del 48 por ciento en 2018, muy inferior a la masculina, que fue del 75 por ciento; vale decir que, en 2018, alrededor de tres de cada cinco de los 3500 millones de integrantes de la fuerza de trabajo mundial eran varones.

La evolución hacia el cierre de la brecha de género en las tasas de participación tuvo un lapso de rápida mejora que se prolongó hasta 2003 pero luego se estancó. Los alarmantes 27 puntos porcentuales de disparidad registrados en 2018 en la participación laboral debieran impulsar medidas políticas destinadas a mejorar la igualdad de género en los mercados de trabajo del mundo y también a potenciar las capacidades de las personas.

3. En general, las tasas de participación laboral entre los adultos vienen reduciéndose desde hace veinticinco años; esa reducción es aún más pronunciada entre las personas jóvenes de entre 15 y 24 años. Se calcula que esta tendencia descendente continuará en el futuro. Es evidente que hay factores causantes positivos, como la mayor tasa de escolarización, las mayores posibilidades de jubilación y la mayor esperanza de vida.

Sin embargo, el aumento de la tasa de dependencia (esto es, el porcentaje de personas económicamente inactivas con respecto a las activas) plantea nuevos desafíos en términos de organización del trabajo y distribución de los recursos en la sociedad. Generalización de los déficits de trabajo decente

4. Déficit en igualdad de oportunidades. En 2018, la mayoría de los 3300 millones de personas empleadas en el mundo sufrieron déficits de bienestar material, de seguridad económica y de igualdad de oportunidades, y carecieron de margen suficiente de desarrollo humano.

Estar en el empleo no siempre garantiza condiciones de vida decentes. Muchos trabajadores se ven en la situación de tener que aceptar puestos de trabajo carentes de atractivo, en general informales y mal remunerados, y tienen escaso o nulo acceso a laprotección social y a los derechos laborales.

Es significativo que, en 2018, 360 millones de personas fueran trabajadores familiares auxiliares, y que otros 1100 millones trabajaran por cuenta propia, a menudo en actividades de subsistencia realizadas debido a la falta de oportunidades de empleo en el sector formal y/o a la ausencia de un sistema de protección social. Un total de 2000 millones de trabajadores estaban en el empleo
informal en 2016, el 61 por ciento de la población activa mundial.

5. Cifras de desempleo. Se calcula que en 2018 había 172 millones de personas desempleadas en el mundo, una tasa de desempleo del 5,0 por ciento. Es llamativo que esa tasa pasara del 5,0 por ciento en 2008 al 5,6 por ciento en 2009 en solo un año, y que la recuperación hasta los niveles predominantes antes de la crisis financiera mundial haya tardado un total de nueve años.

El panorama actual es incierto. Suponiendo que las condiciones económicas fueran estables, se prevé que la tasa de desempleo de muchos países seguirá reduciéndose. Sin embargo, los riesgos macroeconómicos han aumentado y ya tienen un impacto negativo en el mercado de trabajo de diversos países. En general, en 2019 y 2020 la tasa de desempleo mundial debería mantenerse aproximadamente al mismo nivel. Las previsiones indican que el crecimiento de la población activa hará aumentar el número de personas desempleadas en 1 millón al año, hasta situarlo en 174 millones en 2020.

6. Variación de los problemas del mercado laboral entre países y regiones
Los problemas del mercado laboral en relación con la calidad del trabajo, el desempleo y la desigualdad entre mujeres y hombres son universales, pero su carácter específico y grado de prioridad difieren según la región y el nivel de desarrollo del país. Con demasiada frecuencia, en los países de ingreso bajo las relaciones de trabajo ni siquiera permiten estar a salvo de la pobreza.

Si bien la pobreza laboral en general se reduce con el desarrollo económico, otros logros del mercado laboral, como la formalidad, el acceso al sistema de seguridad social, la seguridad en el empleo, la negociación colectiva y el cumplimiento de las normas del trabajo y los derechos en el trabajo, para muchos países siguen siendo, en distinto grado, inaprensibles. Conseguirlos es, pues, un desafío fundamental que deben afrontar los responsables de formular las políticas. Además, algunos nuevos modelos empresariales, a menudo propiciados por nuevas tecnologías, amenazan con socavar los logros existentes en la materia.

En los últimos años, en los países de ingreso alto las tasas de desempleo se han reducido considerablemente; sin embargo, en varios países de ingreso mediano alto que han sufrido una desaceleración económica estas tasas han aumentado o están en proceso de aumento, por lo que un alto porcentaje de la población activa queda expuesta a un mayor riesgo de pobreza. Por último, pese a que la desigualdad entre mujeres y hombres en el mercado laboral también es un fenómeno mundial, cabe señalar que las mayores brechas se aprecian en los Estados Árabes y las subregiones de África del Norte y Asia Meridional.

7. Lentitud a la hora de conseguir el objetivo 8 de los ODS (Agenda 2030)
El avance hacia la consecución de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 ha sido más lento de lo previsto

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 (ODS 8) exhorta a la comunidad internacional a «promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos».

Habida cuenta de la enorme distancia entre las tendencias actuales y las metas previstas en el ODS 8, conseguir este objetivo impone redoblar los esfuerzos, destacan en el Informe.

Los países menos adelantados registraron un aumento del crecimiento anual del producto interior bruto (PIB) inferior al 5 por ciento en los últimos cinco años, es decir que no han llegado a la meta del ODS 8 de un crecimiento anual del 7 por ciento como mínimo. Además, en buena parte del mundo las tasas recientes de crecimiento del PIB per cápita, y de productividad laboral, son inferiores a los niveles notificados en decenios anteriores.

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