No vulnera el derecho a la intimidad exigir a los empleados que presenten su permiso de conducir si es necesario para el puesto

exigir a los empleados el permiso de conducir Audiencia Nacional 2019

Una empresa puede exigir a los empleados que aporten su permiso de conducir si es necesario para las funciones propias de su puesto, sin que pueda considerarse que esto vulnere su derecho a la intimidad (sent. de la AN de 22 de febrero de 2019).

El caso concreto enjuiciado
Uno de los sindicatos mayoritarios de una compañía interpuso una demanda ante la Audiencia Nacional (a la que se adhirieron otros sindicatos) para solicitar que se declarase que los trabajadores de las empresas demandadas que sean adscritos de forma obligatoria, como consecuencia de la falta de voluntarios para integrar las Asistencia Técnica e Intervención en Línea, no están obligados a poner a disposición de la empresa su permiso de conducir vehículos, ni vienen obligados a manifestar las razones personales que tengan para no hacerlo, por posible vulneración de su intimidad.

Entendían los sindicatos que no formaba parte tal cometido de ninguna de las obligaciones contractuales impuesta por contrato individual, norma colectiva o disposición legal alguna y que la empresa carecía de facultades organizativas y directivas para obligar a conducir vehículos al personal adscrito de forma obligatoria y rotatoria a las Asistencia Técnica e Intervención en Línea.

La sentencia de la AN
La Audiencia Nacional desestima la demanda al entender que de la mera interpretación gramatical del acuerdo de fecha 10-12-2004 que regula las ATLs se deduce con claridad que para formar parte de dichos equipos es necesario estar en posesión de un permiso de circulación y que el personal adscrito a los mismos tiene entre sus cometidos la conducción de vehículos a motor, sin que ello suponga una intromisión en su intimidad.

En el Acuerdo, razona la sentencia, se establece además como ha de llevarse a cabo la conducción de los vehículos, estableciendo un régimen de localización en su apartado VI que implica que el personal que se encuentre en dicha situación puede ser llamado para atender cualquier incidencia que se suscite.

Así las cosas, concluye la AN, el hecho de que mientras un trabajador se encuentre en situación de localización no pueda realizar ingestas alcohólicas o el consumo de sustancias estupefacientes como el “hachis” o cannabis, aun cuando sea de forma moderada, no constituye una intromisión ilegítima en la intimidad del trabajador protegida
en el art. 18 CE.

Por el contrario, determina la AN, supone una manifestación de los deberes de diligencia y buena fe contractual que exige el art. 5.1 a) del ET , que sin duda han de implicar que quién de forma voluntaria o forzosa se encuentre adscrito un sistema de guardia localizable deba evitar situaciones que le impidan cumplir con los cometidos propios del servicio para el que eventualmente pueda ser requerido, y que en este caso, como se ha expuesto puede conllevar la conducción de vehículos a motor.

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