Indemnización a cargo de la empresa por falta de medidas preventivas (cáncer de pulmón de un trabajador por amianto): no procede la reducción aunque el trabajador fuera fumador

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El Tribunal Supremo acaba de sentenciar que en caso de que la empresa esté obligada a abonar una indemnización por falta de medida preventivas en un caso de cáncer de pulmón de un trabajador (contingencias profesionales), no cabe aplicar ninguna reducción aunque el trabajador fuera fumador, al ser al ser la causa profesional (exposición prolongada al amianto) determinante, por sí sola, en la calificación de la situación del trabajador: incapacidad permanente absoluta (sentencia del TS de 21 de diciembre de 2018).

El caso concreto enjuiciado
La cuestión litigiosa planteada en el único motivo del recurso formulado por la empresa demandada, en el que se cita de contradicción la Sentencia del TSJ Galicia de 16/07/15, parte de la situación de una invalidez permanente (IPA) declarada como derivada de contingencia profesional (cáncer de pulmón) de un trabajador de una empresa de la construcción.

A consecuencia de ello se estableció, además de la prestación correspondiente, una indemnización a cargo de la empresa (50%).

La sentencia de instancia le impuso el porcentaje referido que la Sala del TSJ de Cataluña confirmó en suplicación, por lo que la empresa acude al recurso de unificación de doctrina, citando de contradicción la STSJ Galicia de 16/07/15 relativa a un trabajador ya fallecido del sector naval y solicitando se reduzca la indemnización pertinente conforme a “los criterios señalados en el presente recurso” (al parecer, el 50% de la prefijada) por el relevante antecedente tabáquico del trabajador.

El Tribunal Supremo desestima el recurso interpuesto por la empresa y ratifica la sentencia del TSJ.

La sentencia del Supremo
A pesar de los antecedentes de tabaquismo, el Supremo deja muy claro que lo determinante y excluyente en este caso es que se trata de una contingencia profesional constatada, que, por sí sola, posee la suficiente entidad para generar la incapacidad laboral del trabajador e incluso su muerte, a partir de lo cual resulta irrelevante que fuera asimismo fumador.

Y esto es así, razona el TS, porque lo cierto es, en primer lugar, que no se ha calificado dicha contingencia de común -como en tal caso debería-. Además, en segundo lugar, queda acreditado que la empresa incumplió, siquiera sea en mayor o menor parte, el deber de adoptar las medidas pertinentes al respecto y no prestó la obligada asistencia a la salud de su trabajador. Por lo tanto, queda fijada ya su responsabilidad y su consecuente deuda indemnizatoria

Y respecto a la cuantía o proporción de la indemnización, se discute que sea modulable, lo cual no procede en este caso puesto que la responsabilidad que tiene la empresa no puede ser objeto de reparto entre dos sujetos presuntamente obligados a asumirla (empresa y el propio trabajador) cuando la causa de la contingencia es calificada de profesional.

En definitiva, debe entenderse en este caso que la exposición continuada durante mucho tiempo al amianto resulta determinante, y en todo caso suficiente, para generar el siniestro, de manera que incluso la propia imprudencia del trabajador de la concreta clase mencionada, carecería de trascendencia a los efectos pretendidos, al ser ya inoperante, dada la magnitud de aquella causa profesional, que exigiría, cuanto menos, para la teórica concurrencia de otra, un nivel semejante y que no dejase reserva alguna sobre su concreta influencia en el caso y su proceso morboso.

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