El Supremo unifica doctrina en torno a la compensación en metálico de las vacaciones no disfrutadas debido a una IT en caso de extinción de la relación laboral

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El Tribunal Supremo acaba de unificar doctrina en torno a la compensación en metálico de las vacaciones no disfrutadas durante una baja por IT en caso de extinción de la relación laboral (sentencia del TS de 14 de marzo de 2019 que reitera la doctrina contenida, entre otras, en la sentencia de 28 de mayo de 2013)

El caso concreto enjuiciado
Es objeto del presente recurso la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Sevilla de 27 de octubre de 2016.

Un trabajador prestaba sus servicios en un supermerdado. En el periodo de 03/03/10 a 19/03/10 estuvo en situación de IT por contingencia profesional. Posteriormente, el 30/08/10, inicio un nuevo proceso de IT por contingencia profesional, y tras expediente de IP se dictó Resolución de la Dirección Provincial del INSS de fecha de 14/12/12 por la que se le declara en situación de IPT para la profesión habitual.

El trabajador no disfrutó las vacaciones de 2010, 2011 ni 2012. La empresa procedió a darle debaja en la Seguridad Social con fecha 29/08/11, que se comunicó al empleado el día 05/09/11.
Posteriormente la TGSS reconoció el movimiento de baja erróneo cursado el 29 de agosto, y procedió a cursar de nuevo el alta el 30 de agosto.

En la demanda, el trabajador reclama la cantidad de 3.114,04 euros, en concepto de compensación económica de las vacaciones no disfrutadas correspondientes a los años 2010 y 2011, completos, y al período comprendido desde el 1/01/2012 hasta el 12/12/2012.

Tanto la sentencia de instancia como la ahora impugnada, del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía desestiman la demanda, si bien por razones diferentes.

La sentencia del Supremo
Frente al criterio del JS y del TSJ, el Tribunal Supremo da la razón al trabajador y estima el recurso de casación para la unificación de doctrina.

En su sentencia, el TS recuerda que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (contenida especialmente en SSTJUE 10-septiembre-2009 y 21-junio-2012), ha proclamado el excepcional derecho a obtener una compensación económica en concepto de vacaciones anuales retribuidas y no disfrutados únicamente al finalizar la relación laboral, pues ” en aras de una protección eficaz de su seguridad y de su salud, el trabajador debe normalmente poder disfrutar de un descanso efectivo, ya que el artículo 7, apartado 2, de la Directiva 2003/88 sólo permite que el derecho a vacaciones anuales retribuidas sea sustituido por una compensación económica en caso de que concluya la relación laboral “.

A raíz de la jurisprudencia el TJUE, el Supremo cambió su doctrina y ya en la sentencia STS/IV 18-enero-2010 (rcud 314/2009), señalaba que ” a la luz de esa reciente doctrina comunitaria la Sala de lo Social del Tribunal Supremo cambió su orientación inmediatamente anterior, contenida en la sentencia del Pleno de 3 de octubre de 2.007 (recurso 5068/05 ), y lleva a cabo una nueva lectura de entendiendo que cuando la relación laboral finaliza antes deque el trabajador haya podido disfrutar de las vacaciones, y ante la imposibilidad de hacer efectivo in natura ese derecho, por causa ajena a la voluntad del trabajador, nada debe impedir que se conceda en ese caso el derecho a la compensación económica correspondiente

Y en este caso concreto, el trabajador no pudo disfrutar de sus vacaciones por causa de fuerza mayor, cual es encontrarse en situación de incapacidad temporal, por lo que ha de reconocerse su derecho a una compensación económica a partir del momento de la extinción de la relación laboral, que tuvo lugar como consecuencia de su declaración en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual en fecha 14 de diciembre de 2012.

Y en cuanto al plazo para interponer la demanda de reclamación de cantidad, la fecha del 14 de diciembre de 2012, concluye el Supremo, es el momento en el que ha de fijarse el dies a quo para el ejercicio de la acción, y constando en este caso que el acto de conciliación se celebró en fecha 9 de mayo de 2013, es claro que la acción no estaba prescrita al no haber transcurrido el plazo de un año previsto en el art. 59.2 ET .

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