La economía española acelera las ganancias de competitividad.

La economía española acelera las ganancias de competitividad.Los precios de consumo aún no se recuperan en España. En abril, cerraron con una caída anual de siete décimas y acumulan diez meses consecutivos de descensos. Un retroceso más intenso que en el resto de países de la zona euro, lo que ha llevado a que el diferencial de precios respecto a la zona euro se sitúe en siete décimas en abril, tal y como detalló ayer Eurostat en un comunicado. Unos precios más bajos impulsan la competitividad de España frente a sus socios europeos. Una brecha que es aún mayor si se compara con países de fuera de la zona euro, con diferencias de 1,3 puntos respecto a los países de la OCDE, 3,1 puntos respecto a Japón , 0,8 puntos respecto a Reino Unido y 0,7 respecto a EE UU.

La economía española acelera las ganancias de competitividad

Otro factor que sirve para medir la competitividad es la cotización del euro frente al resto de divisas. La mayor o menor apreciación de la moneda única determina la mayor o menor capacidad de España para vender bienes y servicios a otras partes del mundo. Desde mediados de mayo, cuando el cambio entre el euro y el dólar se situó en 1,349 dólares, el proceso de devaluación ha sido intenso y ha llevado la cotización a 1,114 dólares, lo que supone un ajuste del 19,2% en diez meses. Un euro más barato impulsa la competitividad de España en el extranjero, tanto para la venta de bienes y servicios (los abarata frente a competidores de fuera de la zona euro), como para el turismo (abarata los precios a los viajeros de fuera de esa región). Un buen ejemplo de esta última tendencia se ha producido en el caso de los turistas británicos, el mercado más importante para España. La depreciación del euro frente a la libra esterlina (un 12% en el último año) ha provocado que la llegada de viajeros del Reino Unido haya aumentado un 20,3% en marzo y un 9,5% en el primer trimestre, casi el doble que la media de viajeros extranjeros.

La combinación de unos precios bajos y un euro depreciado ha tenido su reflejo directo en el índice de tendencia de competitividad que elabora el Ministerio de Economía. Este indicador tiene en cuenta la evolución de los precios de consumo y de la cotización del euro frente al resto de divisas. En los últimos doce meses, la economía española ha recuperado competitividad frente al resto de regiones europeas. La mayor ganancia se ha producido en comparación con los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica), donde en los últimos meses se ha recuperado un 17,2%, debido a que estos países tienen un nivel de precios superior y a que sus monedas se han apreciado de forma generalizada frente al euro. De esa cantidad, un 11,2% se ha ganado en el primer trimestre de 2015. Algo similar ha sucedido en la comparación con las 35 naciones de la OCDE (algunas de la zona euro), en la que España ha recuperado un 8,6% de competitividad en el último año, de los que un 5,5% se produjo en el primer trimestre.

Si se compara con los 28 países que forman la Unión Europea y los 19 que componen la zona euro, España ha ganado competitividad (1,4% y 0,5%) frente a esas dos zonas en los últimos doce meses. La razón de por qué esa recuperación es menor respecto a la de las anteriores regiones se centra en que la gran mayoría de países utiliza la misma moneda, con lo cual se diluye el efecto de la mayor o menor cotización de divisas, y que la gran mayoría de países de la UE tienen los precios estancados o cayendo, con lo cual las mejoras de competitividad son menores.

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