Caen en España los niveles de morosidad empresarial

Los niveles de morosidad empresarial han mejorado en el tercer trimestre de 2017, y mantienen una tendencia similar a la del trimestre anterior, según se desprende de los datos del último Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial que elabora la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), en colaboración con la Dirección General de Industria y de la Pyme.

En concreto, el Indicador Sintético de Morosidad Empresarial (ISME) recogido en dicho Boletín se situó en 92,5 puntos en el tercer trimestre de 2017, es decir, 0,4 puntos menos que en el trimestre anterior, con lo que se prolongó la tendencia de mejora de los niveles de morosidad empresarial observada desde mediados de 2016.

El periodo medio de pago se situó en 80,5 días, frente a los 80,9 del trimestre anterior, registrando así uno de los niveles más bajos de la serie histórica. Por su parte, la deuda comercial en retraso se mantuvo en torno al 69,2% del total de crédito comercial, dos décimas menos que en el trimestre anterior.

El ISME recoge que el stock de deuda comercial del tejido empresarial se incrementó en el tercer trimestre del pasado año. Una tendencia ligada al mayor dinamismo empresarial y la mejora de las expectativas sobre la evolución de la economía. De esta forma, se situó por encima de los 300.000 millones de euros, en máximos desde 2013.

Sin embargo, este aumento de la deuda comercial no tuvo incidencia alguna sobre el coste financiero de la morosidad, dados los menores períodos medios de pago y porcentajes de la deuda comercial en mora, así como por el mantenimiento de los tipos de interés. De esta forma, este coste financiero se redujo un 2% con respecto al trimestre anterior, situándose en 944 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 0,1% del PIB español.

Datos por tamaño de empresa y sectores de actividad
Por tamaño de empresa, las empresas medianas redujeron en dos días el plazo medio de pago durante el tercer trimestre de 2017, hasta los 84,1 días. En el caso de las microempresas y las pequeñas empresas, el plazo medio de pago se mantuvo en niveles similares a los del trimestre anterior: 75,2 y 80,9 días, respectivamente. Las microempresas son las que más se han ajustado desde 2013 al nuevo marco regulatorio que establece en 60 días los plazos de pago para las operaciones comerciales inter empresariales. Precisamente, estas empresas mantienen los plazos de pago más reducidos cuando son las que más sufren las consecuencias de la morosidad empresarial y del alargamiento de los cobros, lo que afecta negativamente a su situación financiera.

Por sectores, la distribución alimenticia se mantiene como la rama de actividad con mejor comportamiento en cuanto al cobro de facturas (69,2 días), mientras que los sectores del textil y de la construcción y promoción tienen los peores comportamientos en este ámbito con periodos medios de cobro de 95,9 y 94,9, respectivamente; más de 30 días por encima del periodo legal.

En este ámbito cabe destacar, no obstante, las mejoras experimentadas en los sectores de la industria química y del plástico, que han reducido su período medio de cobro en 4 y 2 días, respectivamente, situándose en cada caso en 70,8 y 85’1 días.

En cuanto a las comunidades autónomas, Castilla y León y Cataluña albergan a las empresas con mejor comportamiento de pago, con períodos medios de 69,3 y 72,9 días; mientras que Extremadura -donde el período medio de pago se incrementó en 3 días- y la Región de Murcia son las que presentan mayores problemas de morosidad empresarial, con demoras de 90,8 y 90,5 días, respectivamente.

Los resultados del Boletín reflejan una desfavorable evolución de la morosidad en el ámbito de las administraciones públicas. Los datos correspondientes al tercer trimestre de 2017 reflejan que las corporaciones locales acumulan los mayores retrasos en sus pagos, hasta alcanzar períodos medios de pago a proveedores (94,3 días) que triplican el máximo legal permitido (30 días). La Administración Central mantiene un plazo medio de pago de 75,6 días; los organismos y entes públicos pagan a sus proveedores en un plazo medio de 69,5 días (nueve más que en el trimestre anterior) y las comunidades autónomas presentan el mejor comportamiento de pago, con 56,3 días.

Pinche aquí para acceder a los datos del último ISME.

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